Zaragoza ya huele a Pilares, huele a flores sociales

Foto: Virginia Vicente Orna

Zaragoza ya huele a Pilares, huele a flores sociales

Zaragoza ya huele a Pilares, ya huele a flores… y un año más, qué mejor manera de honrar a nuestra Virgen del Pilar que unas flores muy especiales, las “flores sociales” de Emprey.

La Ofrenda de Flores es el acto más emblemático de nuestra semana grande. Participar en la Ofrenda tiene infinitos significados. Por tradición, por una promesa, por agradecimiento… Cada persona que recorre el camino hacia la Plaza del Pilar con su ramo en la mano tiene un motivo diferente, único y especial. Todos comparten la intención y la ilusión de entregar como obsequio sus flores en señal agradecimiento y solidaridad.

Desde Arteflor queremos añadir un carácter todavía más solidario, si cabe, a esta Ofrenda. ¿Cómo? A través de los ramos que elaboran nuestros trabajadores. Y es que nuestro equipo lo componen personas con algún tipo de discapacidad o en riesgo de exclusión social que, gracias a Arteflor, tienen un puesto de trabajo que les lleva a participar e integrarse en la sociedad.

Ahora que ya conocemos esta estupenda opción para encargar nuestro ramo para este 2016, os vamos a contar alguna curiosidad sobre la Ofrenda de flores.

Su origen es relativamente reciente ya que se estima que comenzó en el 1958 y fueron 2000 personas las que realizaron esta ofrenda por primera vez. En los años cuarenta, durante los días de las fiestas se adornaba el Camarín de la Virgen y diversas flores perfumaban la capilla. La tradición se “importó” desde la zona de Levante, donde era común hacer ofrendas florales.

Cada año la afluencia de personas que acuden a nuestra ciudad para realizar el recorrido crece exponencialmente y el año pasado se contaron 260.000 personas, todas ellas ataviadas con su traje regional, requisito imprescindible para poder participar.

Más de 8 toneladas de flores componen el manto, en el que destaca la cruz de Lorena (símbolo mundial de la lucha contra la tuberculosis), obsequiada desde 1902 por el Hospital General Royo Villanova, antiguo Sanatorio Antituberculoso que se ha mantenido a lo largo de los años como una tradición más integrada en este acto. Se compone por claveles rojos sobre claveles y gladiolos blancos y es el que primero se completa. El resto del enorme manto se teje durante varias horas en las que no dejan de llegar oferentes de todo el mundo.

Por suerte, ya queda menos para disfrutar un año más de este emocionante día. ¡Recordad, podéis encargar vuestro ramo con valor social a través de la página web!

Fuente de la imagen: Virginia Vicente Orna (Flickr)

Compartir esta publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *